Que es una tarjeta de crédito

¿Qué es una tarjeta de crédito?

Las tarjetas de crédito pueden ser aliadas maravillosas en la gestión de tus finanzas personales. Entre otras cosas, te proporcionan comodidad en los pagos, la posibilidad de acceder a oportunidades de compra o de inversión cuando aún no has recibido ciertos ingresos esperados y un montón de beneficios adicionales. Sin embargo, ¿estás familiarizado con el concepto de tarjeta de crédito? No te preocupes, te lo contamos todo.

6 julio 2026

¿Qué es una tarjeta de crédito?

Una tarjeta de crédito te permite pagar tus compras a plazos, en pagos mensuales o pagar la totalidad de lo que hayas gastado. Su característica principal es que, si eliges pagar a plazos, el crédito dispuesto se renueva automáticamente a medida que vas pagando, lo que te permite disponer de
financiación de manera constante. Esto es lo que se conoce como “tarjeta de
crédito revolving”. En la actualidad, la inmensa mayoría delas tarjetas de crédito son revolving.

Sin embargo, debes saber que las tarjetas revolving pueden generar intereses cuando no realizas el pago mensual completo del importe utilizado. Es decir, se aplicarán intereses sobre el importe restante pendiente de pago.

¿Cómo funcionan las tarjetas revolving?

Con las tarjetas revolving tienes un crédito rotativo y renovable a tu disposición. El límite de crédito es establecido por el emisor de tu tarjeta y representa la cantidad máxima que puedes gastar con ella. ¡Y puedes hacer uso de él en todo momento!

Luego, y según necesidades y estrategia, puedes devolver mediante algunas formas de pago mensual:

    • Pago total: pago completo del importe utilizado y no se generan intereses.

    • Pago en cuotas fijas: pago en cuotas mensuales fijas predefinidas. Ejemplo: €150/mes

    • Pago de un porcentaje: pago de un porcentaje predefinido del importe total utilizado. Ejemplo: €25%/mes

    • Pago mínimo: es lo más bajo para mantener tu cuenta al corriente, varía según el banco y se indica en la información precontractual.

Solo el pago total es la forma de pago que no genera intereses, ya que el importe utilizado se abona en su totalidad. Si aplazas parte de lo que has gastado se generarán intereses. Es muy importante que tengas control de lo que gastas y de lo que pagas y usar el crédito con responsabilidad ya que si no se pueden generar deudas mucho más grandes de lo que imaginabas.

¿Y puedo cambiar la forma de pago de una tarjeta de crédito?

Aunque esta posibilidad depende de cada entidad financiera y su política en lo que respecta a sus productos, la realidad es que gran parte de estas tarjetas permiten el cambio en la forma de pago con facilidad.

En WiZink, por ejemplo, puedes hacerlo tantas veces como sean necesarias desde la app WiZink o desde tu perfil en nuestra plataforma web WiZink Online. Es más: es lo aconsejable.

Como decíamos anteriormente, el pago mínimo o el fraccionamiento son métodos de pago que deben ser utilizados de manera puntual y tras un análisis de la situación financiera global y de las consecuencias de estas acciones en la misma. Luego deberías regresar al pago total.

Con las tarjetas revolving tienes un crédito rotativo y renovable a tu
disposición. 

¿Qué pasa si dejo de pagar una tarjeta revolving?

Gestionar adecuadamente el tipo de pago resulta fundamental para no acumular más intereses y en consecuencia más deuda de la que puede ser devuelta. Sobre todo, porque el impago genera un bucle negativo: desencadena cargos adicionales que dificultan aún más la devolución del crédito y sus intereses.

Además, hay que tener en cuenta que el impago genera un impacto muuuuy negativo en el historial crediticio de quien cae en él, lo que dificultará el acceso a nuevos créditos y préstamos en el futuro.

¿Nuestro consejo? Que estudies bien cada decisión que tomes respecto a tu dinero y que no dudes en solicitar ayuda especializada si la necesitas. Tus finanzas no son un juego.

Puntos relevantes a tener en cuenta de una tarjeta de crédito

Puntos relevantes de una tarjeta de crédito

Ventajas y desventajas de las tarjetas de crédito

Hablar de productos financieros buenos y productos financieros malos suele carecer de sentido. Al fin y al cabo, todo depende del contexto, de tus circunstancias y de tus necesidades. Las tarjetas de crédito son un ejemplo de ello: cuentan con sus ventajas y con sus desventajas. Te toca a ti, con la información que vamos a darte, tomar la decisión correcta en cada caso.

 

• Ventajas de las tarjetas de crédito

Una de las principales ventajas de las tarjetas de crédito es la flexibilidad de pago a la que dan acceso: puedes pagar la totalidad del crédito sin asumir intereses o fraccionarlo en cuotas mensuales y abonar los intereses adicionales. Esto último puede ser interesante a la hora de hacer compras grandes a las que prefieres hacer frente de manera paulatina para no desajustar tu presupuesto mensual.

Además, estas tarjetas dan acceso a una línea de crédito automáticamente renovable, lo que significa que conforme vas devolviéndola vuelves a tenerla para su uso en nuevas situaciones de necesidad u oportunidad. Ah, y suelen incluir seguros, programas cashback y otros beneficios extras.

 

•Desventajas de las tarjetas de crédito

No obstante, las tarjetas de3 crédito también presentan sus riesgos e inconvenientes, sin embargo, en muchos casos relacionados con el uso irresponsable o la falta de conocimiento.

De hecho, puede generar poquito a poco una situación de sobreendeudamiento que impacte negativamente en la salud financiera. De ahí la importancia de hacer un uso muuuy estratégico del pago mínimo o del pago fraccionado. Lo recomendable es, siempre que sea posible, realizar el pago total del crédito como norma y controlar los gastos dentro de tu presupuesto.

 

Uso responsable de las tarjetas de crédito

¿Quieres disfrutar de las ventajas de una tarjeta sin sufrir sus desventajas?

En ese caso hay una serie de recomendaciones claves a las que debes aferrarte, la primera de las cuales es la creación de un presupuesto que te permita cubrir tus gastos con tus ingresos y usar tu tarjeta con pago a plazos solo en momentos puntuales. La idea es evitar deudas innecesarias.

Y cuando vayas a tirar de ella, para ganar comodidad, prioriza el pago total para devolver el crédito siempre que puedas, limitando el pago mínimo o el fraccionamiento en cuotas solo en casos concretos y siempre tras un estudio detallado de cómo afrontarás la devolución del crédito y sus intereses. La clave está en el control y la responsabilidad.